Subaru Impreza STi: la gran prueba – 5. Las sensaciones

Impreza STI, prueba de Rafael Cid

Dicen que, en el Reino Unido, galeses, escoceses e ingleses nunca pierden de vista su reloj cuando visitan un pub. Los galeses, para beber todo lo que puedan antes de la hora del cierre. Los escoceses, para que una pinta les dure hasta la hora del cierre. Y los ingleses… para comprobar que el cierre se produce a la hora exacta. Cada loco con su tema.

En los coches, algunos ven instrumentos de transporte, otros, lujo para disfrutar… Personalmente, veo el punto fuerte del Impreza en las sensaciones de conducción, esa mezcla de precisión en las acciones aderezada con adrenalina, que llega a raudales nada más pisar el acelerador y sentir sus 300 caballos de potencia.

O antes incluso. Como has podido ver en post anteriores, todo comienza cuando nos sentamos al volante y escogemos los reglajes de motor, autoblocantes y control de estabilidad. Es como escoger la lencería para tu chica. Aun no nos hemos movido, y la excitación ya se palpa.

Toshihisa Sakuma, Ingeniero Jefe de chasis del Impreza

En circuito, lugar donde los coches de serie parecen caricaturas de si mismos, el Impreza WRX STi se disfruta a lo grande. La suspensión McPherson delantera y la trasera de doble triángulo –nueva por completo- ponen la base de un comportamiento excelente, y los ajustes de los ingenieros hacen el resto. En la foto me podéis ver con Toshihisa Sakuma, Ingeniero Jefe de chasis del Impreza.

El nuevo modelo es tanto más eficaz como más noble que su predecesor. Más eficaz pues su paso por curva es superior, más noble pues el eje trasero ya no nos da sustos como el anterior: su comportamiento se mantiene en ese punto difícil de encontrar en el que hay comunicación con el asfalto y facilidad de conducción.

La acción de los autoblocantes se palpa y te hace sonreír, si es que la patada del acelerador pegándote al asiento no lo ha hecho antes. Cuando te crees que el chasis ha llegado al límite y vas a empezar a derrapar, a “irte de morro”, entonces entran en juego y te mantienen en la trazada sin dejar de acelerar. Luego, cuanto más te conozcas la carretera mejor, pues con este coche puedes acelerar tan pronto, tienen tanta capacidad de agarre a la salida de las curvas, que llegas a la siguiente en un abrir y cerrar de ojos. En este sentido supera con creces al WRX.

El motor es tremendamente potente y también fácil de aprovechar: su margen de utilización es bastante amplio, con lo que no hay que estar jugando con la caja de cambios para obtener jugosísimas respuestas. Su par máximo es de 407 Nm a 4.000 vueltas, y las prestaciones pasan por una velocidad máxima de 250 km/h y un paso de cero a cien en 5,2 segundos. La patada del turbo no es brutal, no está concentrada en un punto, pero sí es contundente.

Así que la negociación de las curvas y la fuerte aceleración entre una y otra son inigualables por cualquier otro coche de menor precio, ni por la mayoría de los que cuestan más. Manejar el Impreza WRX STi es un regalo para los sentidos, y se hace con seguridad: para ello, aconsejamos acudir a circuitos como el del Jarama este 9 de febrero, donde por 35 euros puedes rodar 30 minutos. Yo lo he saboreado en los trazados permanentes de Fuji (Japón) y Adriá (Italia).

En carretera, y por ciudad, el STi no es un coche radical. Su amortiguación es lo suficientemente dura para conducir deportivamente, y lo suficientemente suave para transportarnos con confort y suavidad. Por eso es válido como coche para todos los días, aunque no puede competir con el ahorro de su nuevo hermano diésel de 4 cilindros opuestos, pues su gasto medio de combustible es de 10,3 litros cada cien kilómetros. Es que no se puede tener todo…

Nuevo Subaru Impreza

La gran prueba: Subaru Impreza STi
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3 comentarios

    ZACARIAS :

    Se me olvidaba. Subaru España cuando va a ofrecer en opcion material de Prodrive? xq vaya tela.

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